lunes, 20 de abril de 2026

Señales engañosas

Muchas veces, las señales de tránsito en Lima pueden ser ambiguas o engañosas, o estar desactualizadas. Aquí se muestran algunos ejemplos.
 
Estos semáforos son la muerte
En el cruce de las avenidas El Derby y El Polo, los semáforos peatonales son un peligro. En primer lugar, tenemos al semáforo de Schrödinger, verde y rojo al mismo tiempo:
 

Fuente: Google Streetview

Pero más peligroso es el semáforo peatonal que muestra verde cuando debe mostrar rojo:

Fuente: Elaboración propia

Y que predeciblemente muestra rojo cuando debería mostrar verde:

Fuente: Google Streetview
 
La solución es ajustar este semáforo para que muestre bien las luces peatonales (y arreglar algunas luces vehiculares).
 
El pasado siempre presente
Unos 70 metros antes de este mismo cruce, este cartel en la avenida El Derby sugiere que la avenida El Polo puede recorrerse en ambas direcciones.
 

Fuente: Google Streetview


Pero no. La avenida El Polo en este tramo es de un solo sentido, hacia la derecha. Pero alguna vez fue de doble sentido. ¿Cuándo? Hasta principios de los años 90. Es decir, este cartel tiene probablemente más de 30 años, y claramente está desactualizado.

Prohibido girar o de repente no
En el cruce de la Bolichera (avenidas Caminos del Inca / Próceres con Marsano / Santiago de Surco) aparecen estas señales en el sentido este y en el sentido sur:
 
Fuente: Google Streetview

Esto confunde. "No girar con luz roja a la izquierda". ¿Significa que con luz verde sí se puede girar? ¿O tampoco se puede?

Si está prohibido girar siempre, solo se necesita la imagen del cartel, no el texto.

Si está permitido girar en verde, pero no en rojo, no se necesita nada: el semáforo rojo sin flecha alguna significa que no se puede pasar en ninguna dirección. Algo que debería ser obvio. Si muchos se pasan el rojo para girar, se necesita fiscalización, no confusión para todos.

El cartel como está prohíbe algo que ya está prohibido: girar con rojo. Y no resulta claro si prohíbe o permite girar con verde. ¿La solución? O poner solo una señal de prohibición sin texto, o no poner nada, dependiendo de la intención.

La salida de Javier Prado a Nicolás Arriola
Este caso, presentado previamente en un video, muestra una situación particular: dos señales que engañan, y que además se contradicen entre sí. Al venir por la avenida Javier Prado en dirección oeste, uno se encuentra con esta señal oscurecida con el tiempo, que avisa de las direcciones a seguir en los dos carriles derechos más adelante:
 
Fuente: Google Streetview

La siguiente imagen muestra cómo se veía antes de oscurecerse, junto con las flechas en la pista:

Fuente: Google Streetview

¿El problema? La señal vertical y las flechas en la pista se contradicen entre sí. La señal vertical indica que se puede salir hacia la derecha utilizando cualquiera de dos carriles. Las flechas en la pista indican que solo se puede salir hacia la derecha desde un único carril derecho, que también puede usarse para seguir de frente.

Y ninguna de las señales dice la verdad. Unos 60 metros más adelante, la situación es esta:

Fuente: Google Streetview

Solo un carril sirve para salir a la derecha, no dos como indica la señal vertical. Y ese único carril derecho no puede usarse también para seguir de frente como indican las flechas en la pista.

La solución es muy sencilla. Aquí, una propuesta de cómo ambas señales podrían decir la verdad:

Fuente: Google Streetview y elaboración propia
 
Y así como estos ejemplos hay muchos otros casos en nuestra ciudad confundida.

jueves, 16 de abril de 2026

Carriles mal diseñados en la autopista Panamericana

Hace unos 3 años, publiqué un video en el que explicaba cómo en un tramo de la autopista Panamericana Sur los carriles estaban mal pintados. En este lugar, donde la autopista se divide en dos (hacia la Vía de Evitamiento y hacia la avenida Circunvalación), el tráfico llega desde 4 carriles. Pero 3 de los 4 carriles guían solamente al 23% de los vehículos, mientras solo 1 de los 4 carriles está pintado para guiar al 77% restante.
 
Estos números los conseguí según observaciones puntuales que realicé, pero confirman numéricamente algo que cualquier conductor que haya pasado por ese lugar durante décadas podría atestiguar: la mayor parte del tráfico se dirige hacia la derecha, mientras la mayor parte de los carriles guían de frente.

Esquema de los carriles
Fuente: Google Earth con edición propia


El esquema de los carriles en el sentido sur a norte muestra los cuatro carriles originales comenzando desde la parte inferior. De estos, solo el carril derecho se convierte en un carril de salida, desde donde se abren dos carriles adicionales. Los otros tres carriles originales guían de frente. Esto significa que los vehículos en estos otros tres carriles que deseen salir a la derecha deben realizar uno, dos, o hasta tres cambios de carril en un espacio limitado, entrando en conflicto con el tráfico que, con derecho de paso, desee seguir de frente por todos esos carriles. Y no es factible que todos estos cambios de carril ocurran con anticipación: se trata del 77% del volumen vehicular de la autopista.
 
El resultado es que los vehículos se van desviando hacia la derecha desde todos los carriles, en una situación que puede resultar caótica y desordenada, como se muestra en la siguiente secuencia de imágenes.
 
El flujo caótico del tráfico
Fuente: Google Streetview

Como puede apreciarse en la secuencia de imágenes de Streetview, hasta el mismo auto de Google se ve forzado hacia su derecha para evitar a los vehículos que se abren paso a la fuerza desde la izquierda. Esta situación caótica se da debido al mal diseño de los carriles. En una autopista prevista para velocidades de 80km/h, esto debería ser algo inadmisible.

Pero esto no tiene que ser así. Tal como propuse en el video en su momento, la solución es muy sencilla: repintar los carriles con un nuevo esquema, donde tres de los cuatro carriles guíen a tres cuartas partes de los vehículos ordenadamente. Esto se ilustra en la siguiente imagen. Las flechas blancas tienen propósito ilustrativo, para mostrar las direcciones de flujo del tránsito.
 
 
Como se ve, en la propuesta de repintado los tres carriles de la derecha podrían ser utilizados para el tránsito hacia la derecha del 77% de los vehículos, sin necesidad de realizar cambio de carril alguno. El tercer carril también podría utilizarse para seguir de frente, y el carril izquierdo sería solamente para seguir de frente. Es un cambio muy sencillo que tendría un impacto positivo importante en esta ubicación, y que naturalmente debería estar acompañado por las señales verticales de información correspondientes.

La oportunidad perdida
Entre el momento en que realicé la propuesta original, y la actualidad, han pasado tres años. En ese lapso, se dieron unos cambios en esta ubicación: se abrió una vía lateral paralela a la autopista, y se crearon dos salidas desde esa vía lateral hacia la autopista y hacia una salida para la avenida Javier Prado.
 
Las dos salidas nuevas desde la vía lateral nueva
Fuente: Google Earth 

Pero al realizar estas obras, se perdió la oportunidad de repintar los carriles de la forma propuesta para ordenar el flujo vehicular.
 
Y no solo eso. También, se perdió la oportunidad de colocar carriles de aceleración adecuados, algo que debería ser obvio y obligatorio para una vía rápida, y que también es un problema de esta autopista que señalé en el 2013. Es también algo establecido en el Manual de Diseño Geométrico de Carreteras del mismo MTC, que para una carretera con velocidad de 80km/h establece longitudes desde 100 hasta 240 metros según la velocidad de la vía de ingreso. ¿En dónde deberían colocarse estos carriles de aceleración? En dos ubicaciones puntuales.

El primer carril de aceleración
Veamos la salida del paradero de buses al sur de esta ubicación. Actualmente, tiene un carril de aceleración pequeño, de solo 60 metros de longitud y que se angosta a lo largo de esos 60 metros. Por ende, no permite alcanzar velocidades de autopista ni permite incorporarse a esta de forma fluida. Asumiendo que los buses del paradero logren llegar al inicio del carril de aceleración a 40km/h, la normativa del MTC indica una longitud mínima de 180 metros.

Salida del paradero
Fuente: Google Earth 

Al no cumplirse esto, la situación actual promueve el conflicto vehicular y obliga al tráfico de la autopista a frenar y hasta a detenerse. Y en un círculo vicioso, esto promueve que otros vehículos, que no son transporte público, utilicen el paradero irregularmente para adelantar, causando a su vez más congestión en la autopista.
 
Un conflicto evitable
Fuente: Google Streetview 

El segundo carril de aceleración
El otro lugar que necesita un carril de aceleración es una salida nueva, recién construida, desde la nueva vía lateral hacia la Vía de Evitamiento, y que fue hecha con una longitud de aceleración de cero metros.

¿Y esto puede causar caos?
Fuente: Google Earth 

Pues claro que sí.
Fuente: Google Streetview 

Esto fue una oportunidad perdida para hacer bien una nueva salida, y en un lugar donde abunda el espacio lateral para un carril de aceleración con dimensiones normativas.
 
Los dos carriles de aceleración propuestos podrían crearse en el derecho de vía existente, tal como se muestra en los siguientes GIFs animados.
 
El primero:

 
El segundo:


Surgiría solamente un problema. Algunas rutas de transporte público se dirigen desde el paradero hacia Circunvalación, del lado izquierdo. Con la situación actual, los buses solo tienen que hacer dos cambios de carril hacia la izquierda para seguir a Circunvalación. Con la propuesta planteada deberían realizar tres cambios de carril hacia la izquierda en el mismo espacio reducido y con un flujo vehicular que llegaría a mayor velocidad, generando mayores riesgos y conflictos.
 
Una solución es modificar las rutas para que los buses no tengan que atravesarse hacia la izquierda, sino que mantengan su derecha en dirección a la Vía de Evitamiento, tomen la salida hacia Javier Prado en dirección oeste, e inmediatamente tomen la siguiente salida desde Javier Prado hacia Circunvalación, habilitando un nuevo paradero en el lugar, como se muestra en el siguiente GIF.
 
Cambio en las rutas de bus para evitar conflictos
Fuente: Google Earth 

Conclusiones
El diseño propuesto permitiría a los vehículos de la autopista Panamericana Sur proceder sin mayor problema hacia la Vía de Evitamiento o hacia Circunvalación, al poder ubicarse en los carriles necesarios con bastante anticipación. También permitiría a los vehículos del paradero y de la nueva vía lateral incorporarse y converger hacia la autopista de forma fluida y sin presentar una obstrucción para el tránsito de la autopista misma. Esto mejoraría la situación actual de caos y congestión en esta ubicación.

martes, 4 de enero de 2022

Una ciclovía para unir Surco y San Borja

Hay una porción de Santiago de Surco al este de la autopista Panamericana Sur que carece de ciclovías, pero que se encuentra muy cerca de San Borja y su red de ciclovías. Tan cerca, y tan lejos.

En el medio, como una barrera, discurre la autopista. Esta es atravesada solo por caminos que pueden resultar incómodos o peligrosos para recorrer en bicicleta: puentes y túneles vehiculares, las veredas angostas del Puente Primavera, y algunos puentes peatonales extremadamente angostos y con escaleras.

Catorce años después y sigue igual de angosta esta vaina.
 Como este, por ejemplo. Aquí apenas entran dos personas de lado a lado.

Pero existe la oportunidad de iniciar una red de ciclovías en esta porción de Surco que se conecte con San Borja.

No conozco la situación legal del municipio y sus expropiaciones en los últimos años (no me denuncien), pero asumamos que podrían utilizar algunos espacios que mencionaré a continuación (solo como ejercicio imaginativo - no me denuncien).

En resumen, en este post se plantea una ciclovía cuyo trayecto iría desde la avenida El Derby en Surco hasta el Pentagonito en San Borja, tomando uno de los dos carriles vehiculares de un túnel existente para cruzar la autopista. Es una de muchas posibilidades, pero es la que exploraremos aquí. Los detalles a continuación, tramo por tramo.


Azul: ciclovía existente: Rojo: propuesta

Junto a la avenida El Derby existe un terral que podría ser aprovechado para colocar ahí una ciclovía y una vereda ancha.

Arriba: imagen real. Abajo: imaginación.

Con lo ancho de la vereda también se podrían colocar árboles, bancas, u otras amenidades.

En dirección hacia el oeste, mirando hacia la autopista, el espacio se angosta un poco. Pero la ciclovía podría continuar casi hasta el final de la recta. Antes de llegar a la autopista, giraría hacia su izquierda y pasaría por debajo de los puentes.

Emergería de abajo de los puentes y cruzaría la otra pista de El Derby, de esta manera:


Miremos ahora hacia el sur. La ciclovía pasaría de su posición en la vereda hacia el túnel:


Y así se vería en el túnel en sí:


La ciclovía recorrería el túnel para atravesar la autopista por debajo, y emergería junto al Pentagonito de San Borja, conectándose con la ciclovía existente:

 

Y así se podría tener una ciclovía segregada que conecte ambos lados de la autopista. Esto daría una alternativa más segura y conveniente para ciclistas potenciales, asumiendo que del lado de Surco se cree una red de ciclovías a la cual conectarse. Por ejemplo, la ciclovía propuesta podría extenderse por toda la avenida El Derby, y conectarse con dos hipotéticas ciclovías en las avenidas Olguín y Encalada.

¿Afectaría al tráfico vehicular recortar un carril del túnel? Pues, hoy en día, aquel túnel posee dos carriles vehiculares que ya se angostan a un solo carril a su salida. Si este angostamiento iniciara antes, en San Borja, la capacidad de salida del túnel debería ser la misma. Las colas podrían alargarse un poco, pero los tiempos de recorrido no deberían variar en hora punta.

Todas las imágenes editadas son solo para ilustrar el concepto general de la propuesta, todos los detalles pueden afinarse. Lo real es que hoy en día hay una ausencia de conexiones ciclistas seguras y convenientes entre ambos lados de la autopista Panamericana Sur; esto se traduce en una desconexión con la red de ciclovías en el resto de la ciudad, y esta desconexión debería resolverse.

sábado, 24 de marzo de 2018

El óvalo Higuereta (o los tres círculos del infierno)

El óvalo Higuereta es una rotonda en Santiago de Surco donde confluyen seis vías. En algunas desafortunadas horas del día, este engranaje vial puede trabarse casi completamente. Con una cantidad masiva de vehículos, se bloquean las salidas del óvalo, y los accesos al óvalo, atrapando a los viajeros en sus tres carriles concéntricos:

La leyenda dice que siguen ahí.

Descripción del problema
Con la suficiente cantidad de vehículos, el problema que ocurre puede describirse de forma sencilla:

1. El óvalo está repleto de vehículos porque estos no pueden circular y salir.

2. Los vehículos del óvalo no pueden circular, salir, y despejar el óvalo, porque son bloqueados por quienes desean ingresar.

3. Quienes desean ingresar no pueden terminar de ingresar, porque el óvalo está repleto.

4. Repetir desde el paso 1.

A continuación, un ejemplo del conflicto entre quienes se encuentran en el óvalo, y quienes desean ingresar a este:

La tragedia de los comunes.

Solución simple
¿Una solución preliminar? Semaforizar el lugar, para dar turnos a quienes ingresan, y a quienes circulan y salen; idealmente, utilizando semáforos con sensores para priorizar el despeje de la rotonda cuando esté cerca de situaciones críticas. De paso, el lugar puede volverse más seguro para los peatones al darles cruces peatonales semaforizados.

Una pequeña transformación. (GIF animado)
Fuente: Google Maps

Una rotonda con solo cuatro accesos sería más sencilla para semaforizar: primero verde en una dirección, y luego verde en la otra dirección, como en cualquier intersección regular. Pero el óvalo Higuereta, con seis accesos, es un caso más complicado. Aquí, una solución podría intercalar ingreso y salida vehicular en este orden:

1. Dar luz verde a los que se encuentran dentro del óvalo, dejándoles pase libre al dar luz roja a los ingresos. Los vehículos que se encuentran dentro del óvalo llegarán a sus salidas y despejarán la rotonda.

2. Dar luz roja a la circulación alrededor del óvalo, para dar luz verde a todos los ingresos y permitir a los vehículos ingresar y ocupar espacio dentro de la rotonda. También, dar luz roja a las salidas para facilitar el pase peatonal. Aquellos recién ingresados se encontrarán con una luz roja una vez dentro.

3. Al repetirse el paso 1, los vehículos recién ingresados tendrán salida libre en verde.

Panorama de los turnos del semáforo.
Fuente: Google Maps

Naturalmente, no todos los rojos y no todos los verdes tienen que aparecer simultáneamente; algunos pueden extenderse más que otros dentro de estas dos fases generales, según la demanda de cada ingreso y salida, y según el espacio disponible para almacenar tráfico dentro de la rotonda.

Estos son los aspectos simples de la solución. En adelante, la descripción es más complicada.

Pasos peatonales
La semaforización permitiría un cruce peatonal más seguro alrededor del óvalo. La siguiente imagen muestra con flechas azules cómo se darían estos cruces peatonales en cada una de las dos fases principales.

Cruces intercalados pero seguros.
Fuente: Google Maps

Óvalo en espiral
La propuesta puede mejorarse más. Con solo colocar semáforos, no se resolvería el conflicto que ocurre cuando vehículos de carriles internos (izquierdos) desean salir a su derecha, pero se encuentran con vehículos de carriles externos (derechos) que desean continuar en la rotonda.

Como se explicó en un post de hace muchos años, esto ocurre porque los carriles son círculos concéntricos: círculos dentro de círculos, sin ninguna indicación adicional. Pero la alternativa existe: carriles que guían a los vehículos en una sola fila desde el ingreso al óvalo hasta la salida. Al tener varios carriles yendo desde el centro al exterior, se ve como una espiral.

Un óvalo en espiral.

Con una configuración de este tipo, alguien que ingresa al óvalo solo tiene que escoger el carril adecuado y seguirlo hasta el final para llegar a su salida. En el óvalo Higuereta, para aumentar el espacio de almacenamiento, podríamos aumentar un carril más al darle una configuración en espiral.

¿La diferencia? Los carriles salen uno por uno.
Fuente: Google Maps

¿Confuso? Sí. Pero con potencial de ser más ordenado y organizado. Por ejemplo, se puede enfatizar con mallas amarillas qué zonas dejar siempre libres para no obstruir las vías de salida (y despeje).


Dejando libre lo amarillo, siempre habrá escapatoria.
Fuente: Google Maps

Guiando a los conductores
Si vengo por Benavides y quiero ir a La Castellana, ¿cómo sé en qué carril debo ubicarme? Y de Marsano a Aviación, ¿cómo hago? Las señales informativas deberían indicar todo esto claramente en cada tramo, al señalar hacia qué avenida lleva cada carril.

¿Se nota el Photoshop?

Aplicaciones adicionales
Las propuestas descritas no tienen que limitarse a esta ubicación; pueden adaptarse y aplicarse también a lugares como la Plaza Bolognesi, por ejemplo.

martes, 11 de julio de 2017

Por más seguridad vial

La tragedia del Cerro San Cristóbal es el más reciente ejemplo de la falta de seguridad vial en nuestro país: un bus manejado imprudentemente que sobrepasó una pequeña barrera de seguridad que lo separaba del abismo; una barrera que no fue diseñada para contener a un vehículo de esas dimensiones que transitaba a esa velocidad.

Un muro totalmente inadecuado.

Este caso ha sucedido en Lima. Sin embargo, nuestro país está lleno de ejemplos de vías montañosas que rozan el vacío, y que no ofrecen ninguna protección real a sus usuarios en caso de error humano, imprudencia del conductor, o falla técnica. Y esto lleva a lamentables tragedias en lugares tan variados como Arequipa, Cusco, Áncash, Ayacucho, Huancavelica, Junín, La Libertad... y en vías de toda clase, desde la Carretera Central hasta caminos locales como la vía departamental Julcán-Calamarca.

Un camino bastante riesgoso.
Fuente: Google Maps

Podemos culpar a los conductores, a las autoridades, a los dueños de empresas, u otros. Pero más allá de cualquier responsabilidad, estos eventos deben dejar de ser rutina. La Visión Cero es un enfoque de origen sueco que considera inaceptable cualquier pérdida de vida humana por causa del transporte, y que busca reducir estas muertes a cero. Considera que en una situación de riesgo, "las personas pueden fallar, pero el sistema vial no debería". Si las personas cometen errores o imprudencias, no deberían pagar por ello con sus vidas o las de otros. Haría muy bien nuestro país en adoptar tal enfoque, y concentrarse en priorizar la seguridad en nuestros sistemas de transporte.

Para estos casos específicos, ¿cómo podemos evitar caídas al vacío? Creo que la respuesta es clara: con barreras laterales adecuadas que impidan que un bus se descarrile y se desbarranque.

Italia parece ser bastante exigente en esto.
Fuente: Google Maps

No es necesario inventar la pólvora: el Ministerio de Transportes y Comunicaciones tiene un manual de carreteras que incluye estándares para barreras de seguridad vial. Estos, a su vez, se basan en estándares de la Unión Europea y Estados Unidos.

Estándares del MTC...

...basados en estándares de la Unión Europea.

Un nivel de contención "medio alto" o "H2" para arriba debe bastar para contener a un bus de 13 toneladas, que viaje a 70 km/h, y que impacte la barrera en un ángulo de hasta 20 grados. Mayores niveles de contención, naturalmente, resistirán impactos más severos. Varios países de la Unión Europea tienen sus propios niveles de exigencia basados en estos estándares:

Exigencias para barreras lateral, central, y de puente.

¿Cómo tienen que ser estas barreras? ¿Qué altura, qué materiales, etcétera? Pues, puede haber gran variedad de diseños, pero el cumplimiento de los estándares para cada producto de cada fabricante se ve mediante pruebas de choque. ¿Hay listas de estos productos y fabricantes que hayan pasado las pruebas? , las hay. Si se quiere encontrar, se puede encontrar.

Como una nota adicional, cada barrera tiene lo que se denomina ancho de trabajo. Esto es, cuánto se moverá lateralmente una barrera, y qué tan flexible será, ante un impacto. Si es flexible, como un guardavías, absorberá el impacto de una forma menos violenta que una barrera sólida de concreto. Pero a más flexibilidad, más se desplaza un vehículo fuera de la vía mientras se absorbe el impacto, como se ve en el siguiente video.



Para el caso de barreras al borde de un abismo, probablemente lo mejor sería minimizar el ancho de trabajo para evitar que un vehículo que impacte la barrera termine sin piso bajo sus ruedas.

Es hora que el Perú considere inaceptable tener estas tragedias como resultado de accidentes viales en todo el país. Donde hubo un descarrilamiento pudo haber solo un raspón contra una barrera; donde las personas cometen errores e imprudencias, un buen diseño vial puede salvar vidas.