viernes, 26 de julio de 2013

El giro a la izquierda

En nuestra ciudad, este aspecto es una causa crítica del congestionamiento tanto en horas pico como fuera de pico. Hay dos razones para que esto sea así: infraestructura y hábitos de manejo. Pero cabe resaltar que estos hábitos de manejo se dan en gran parte como consecuencia de la infraestructura inadecuada (carriles, semáforos, señalización) que siempre ha existido en Lima; si queremos cambiar lo segundo, hay que cambiar lo primero antes.

Hace unos meses se dio el "reordenamiento de la Javier Prado" en San Isidro que, en resumidas cuentas, ha consistido en prohibir los giros a la izquierda en varias intersecciones. En cuanto a facilitar la fluidez de la avenida Javier Prado, esta acción puede considerarse exitosa, aunque haya generado consecuencias negativas en los vecindarios alrededor. Creo que está demás explicar por qué ha mejorado la circulación: los autos que volteaban a la izquierda impedían el paso de los que venían detrás de ellos (tal como ocurre en toda la ciudad); ahora que está prohibido, siguen de frente y no obstruyen el paso en los cruces.

Mitos y realidades
¿Significa esto que debe prohibirse siempre el giro a la izquierda? No, en absoluto. En la prensa peruana siempre hay ejemplos de frases o conceptos repetidos una y otra vez hasta el hartazgo, que finalmente no son más que mitos. Uno de ellos es que "en los países desarrollados/con tráfico ordenado, el giro a la izquierda en vías de doble sentido siempre está prohibido". Bueno, como podrá comprobar cualquier persona que ingrese a Google Maps y vea ciudades del exterior, esto es falso. Se pueden dar prohibiciones, de ser necesario o conveniente, pero ello dista mucho de ser una regla absoluta.

Mito descartado

Entonces, ¿cuál es la realidad? Lo que es cierto, concretamente, es que el giro a la izquierda en el mundo desarrollado se encuentra bien ordenado, reglamentado e implementado, tanto en aspectos de infraestructura como en los hábitos de los conductores, de manera que casi nunca impida el paso ni genere tráfico innecesario.

¿Cómo? Con carriles para voltear en todas partes. Básicamente, se separa al tránsito que voltea en un carril de giro, y muchas veces cuenta con su propio semáforo. Además, los conductores respetan las direcciones que indican las flechas de los carriles: nadie dobla a la izquierda desde otro carril que no lo permita, y todos hacen una cola para pasar uno a uno. Por ende, no se bloquea el paso a nadie que siga de frente y se evita congestión innecesaria. Los carriles de giro también son suficientemente largos como para 'almacenar' bastantes vehículos (que esperan en cola para voltear) y que estos no se 'rebalsen' hacia afuera; y la señalización es bastante clara y anticipada.

Un cruce ordenado, con semáforos y carriles separados y bien señalizados.
Fuente: Google Earth
¿Cómo se diferencia de Lima? Pues, aquí la existencia de carriles de volteo es más la excepción que la norma, y cuando existen no se respeta su uso (porque lo normal es que el que quiere girar y no entra al cruce como sea y donde sea antes que cambie el semáforo, no pasa). También, pueden estar mal diseñados (pueden ser demasiado cortos), o tener deficiente o nula señalización. Entonces no es de extrañar que se genere tráfico.

Acá, lo usual es que un mismo carril sirva para voltear y para seguir de frente; lo usual es que no haya un semáforo exclusivo para voltear; lo usual es que se voltee en forma "circular" y no "parabólica" y el tráfico se enrede a sí mismo en nudos.

El Puente Córpac. ¿Ahora quién podrá salvarnos?
Fuente: Google Earth

Dos formas de voltear
Un momento, ¿qué? ¿Circular y parabólica? Bueno, su humilde escritor jamás ha podido encontrar nombres para dos clases de giro a la izquierda que pronto mostraré, así que me he tomado la libertad de ponerle esos seudónimos (si alguien lee esto y sabe los nombres, favor pasarme el dato :) ). Para explicar, un par de imágenes:

Giro "circular"
Alrededor del centro del cruce

Giro "parabólico"
Tangencial al centro del cruce

Espero que con esos gráficos quede claro a qué me refiero con esos dos términos, pues resulta importante para explicar el problema en la ciudad. La mayoría de los giros en Lima son circulares, haya o no una isla al centro del cruce, y estos usualmente se dan desde un carril que también sirve para seguir de frente. Estos giros son adecuados para cruces con poco tránsito, cruces sin semáforo, o intersecciones bastante grandes con bastante espacio (como óvalos).

El problema con estos "giros circulares" se da en cruces normales con mayor tráfico, por la siguiente razón (bastante conocida y vivida por todos nosotros): hay poco espacio en el cruce para que todos los vehículos que voltean entren y esperen sin obstruir a los demás autos que vienen detrás. Y una vez que comienza la obstrucción, ya no hay espacio para que todos puedan entrar desde el carril izquierdo; entonces los conductores nos vemos obligados a abrirnos a la derecha y doblar desde cualquier lado y ocupar cualquier punto en el cruce para esperar ahí. De lo contrario, no pasaremos en ese semáforo. Eventualmente, puede formarse un "nudo" (como en la imagen anterior del Puente Córpac) en donde todos pierden.

Soluciones
Estos problemas no existirían si no se tuviera que esperar dentro del cruce para poder pasar, pero esta es una condición necesaria del "giro circular". Por ende, se necesitan más "giros parabólicos" (con sus carriles de volteo). Junto con esto, se debe garantizar a cada conductor que tendrá oportunidad de pasar el semáforo manteniéndose en una sola fila, y sin tener que meterse al cruce como sea u obstruir el paso de los demás. ¿Cómo? Les presento al conocido semáforo de giro.

Bastante más común en Canadá que en Lima
Fuente: wheels.ca
La imagen muestra un semáforo de giro completo (con flecha amarilla y roja), pero alternativamente podría usarse solo un semáforo regular con una flecha verde. Como sabemos, la flecha verde permite pasar libremente al tráfico que haya esperado en un carril de para doblar. Incluso, en muchas ubicaciones de Estados Unidos se utilizan sensores para detectar y contar a los vehículos que estén esperando ahí; en base a esto, aparece (o no) la flecha por el tiempo necesario. Así, se garantiza a los conductores que tendrán una porción de tiempo para doblar libremente y que no tendrán que meterse como sea.

Detalles y problemas para la solución
Creo que resulta claro que no se puede colocar un semáforo de volteo teniendo giros "circulares" en una intersección (para ambos sentidos a la vez), pues si así fuera los vehículos de ambas direcciones se bloquearían entre sí. Para tener un semáforo de giro, este tiene que ser "parabólico", de manera que se vire de ambas direcciones libremente sin que los dos caminos se crucen.

De igual manera, si es que no hay un carril exclusivo para doblar, en un semáforo no se debería tener una luz roja mezclada con una flecha verde, o una flecha roja mezclada con una luz verde. ¿Por qué? En un carril compartido (para girar y seguir de frente), en teoría alguien que quiera girar estando en flecha roja y luz verde bloquearía a todos los que quieran seguir de frente; asimismo, alguien que quiera seguir de frente con luz roja y flecha verde bloquearía a todos los que quieran voltear.

Lamentablemente, en Lima no se entiende eso, al menos no a nivel municipal. Antes que se "reordenara" la Javier Prado, en el cruce de esta avenida con Paseo Parodi habían semáforos para girar, pero escasez de carriles de volteo y una isla central que obligaba a realizar giros "circulares". A pocas cuadras, en el cruce con Las Palmeras, había un semáforo completo para girar, pero sin carriles para ello (naturalmente, en ambos cruces nadie se movía en flecha verde, y todos ignoraban la flecha roja para no obstruir a los demás). Como estos, existen varios casos que lo único que hacen es convertir el semáforo de volteo en una decoración inservible que es ignorada casi universalmente y que, por lo tanto, no cumple su propósito en los lugares en que sí está bien implementado.

También, los conductores limeños estamos muy acostumbrados a voltear de forma "circular"; tanto así, que incluso muchos voltean de esa manera en los cruces que están bien diseñados para voltear de forma "parabólica" (impidiendo este funcionamiento). Parte de la solución estaría en aumentar el número de intersecciones que funcionen de esta última forma para que se haga costumbre; pero estas tienen que estar bien diseñadas y señalizadas. Los ejemplos de mal diseño mencionados en el párrafo anterior, como varios más, finalmente son pasos hacia atrás en lo que respecta a ordenar el tránsito en la ciudad.

Conclusión
Entonces, para resumir (con estas sugerencias particularmente para los señores de la Municipalidad), ¿cómo mejorar el giro a la izquierda en nuestra ciudad?
1. Carriles de giro bien diseñados y señalizados (existe espacio de sobra para ello en las avenidas limeñas)
2. Fases de volteo en los semáforos que permitan pasar al tráfico que espere en su carril
3. Priorizar la maniobra del tipo "parabólica" donde sea apropiado
4. No cometer errores ridículos como poner semáforos de giro sin carriles de giro, o tener carriles "sorpresa" de circulación que súbitamente y sin señalización previa resultan ser solo para doblar
5. Prohibición para voltear si no hay espacio para colocar un carril para esto en vías de alto tráfico (con ruta alterna claramente señalizada)
6. Inversión en harto "enforcement" y hartas campañas mediáticas

Todo esto es aplicable, claro, para cruces que son más o menos cuadrados; si son alargados en una dirección (como en puentes sobre la Vía Expresa), esa es otra historia, que plasmaré pronto. Hasta la próxima.

miércoles, 26 de junio de 2013

"Turururu" suena la sirena

Hace poco ha estado circulando un video que muestra las actitudes de los conductores alemanes durante una emergencia. En este caso, se trata de un accidente que, presuntamente, obligó a restringir la circulación en una autopista. Para esas situaciones, las normas resultan claras para los conductores: deben abrirse a los costados de la autopista para dejar el paso libre al centro y permitir la llegada de los vehículos de emergencia. Los conductores que vengan detrás, al ver a los de adelante detenidos de tal manera, hacen lo mismo. Esto se da, por cierto, en cualquier situación en que aparezca una ambulancia: los conductores se abren a los costados para dejar libre el centro, y además se detienen para permitir que la ambulancia (o cualquier vehículo que quiera salir de su camino) los adelante y se acomode más adelante con facilidad. El video es el siguiente:



Hace unos meses, un grupo de pescadores bloqueó la Panamericana Sur a la altura de Pucusana, impidiendo el paso de los vehículos (de la misma forma que un accidente como el del video lo haría). Puede decirse que esto fue una 'emergencia' a ser atendida por los portatropas de la policía antimotines. He aquí la reacción de los conductores:

Hasta el carril de emergencia está ocupado. ¿Por dónde pasan los policías? ¿En contra?
Fuente: La República

De lujo.
Fuente: Perú.com
Es comprensible la desesperación de todos los presentes por llegar a sus destinos. Pero también es una muestra clara de que hace falta mucha concientización y reglas claras al respecto. Un poco de publicidad pagada por el Estado para fomentar un accionar colectivo como el visto en el video de Alemania no estaría de más. A inicios de junio, Publimetro informaba sobre una iniciativa de Essalud al respecto. En Google, al buscar la campaña, solo se encuentra una página relevante, bastante breve. Esta contiene, además, un gráfico interesante:



Bastante directo e ilustrativo.
Fuente: Essalud
Bueno pues, Essalud propone que apliquemos el mismo método que los alemanes al aproximarse una ambulancia. ¿Alguien sabe algo sobre esta campaña, o ha visto, escuchado o leído algún tipo de publicidad al respecto? Personalmente, aparte del Publimetro de ese día, no me enteré de nada más, y hasta hace unos minutos no sabía que en Perú también se proponía que ceder el paso a la ambulancia implique detenerse a ambos costados dejando libre el centro. El Reglamento solo indica que "el conductor deberá ubicar el vehículo que conduce en el carril derecho de la vía de ser posible y seguro y detener o disminuir la marcha". Modificar conductas como en este caso no debe ser muy complicado con publicidad adecuada, clara y abundante, junto con sanciones reales. Soñar no cuesta nada. Para concluir, dejo un video de cómo le abren el paso a una ambulancia en una avenida congestionada, en Polonia:

sábado, 15 de junio de 2013

El estilo combi

Ya conocemos la calamidad que es el transporte público de nuestra ciudad (peligroso, sucio, incomodísimo en hora pico, etc). Podemos buscar muchos culpables de su mal funcionamiento, desde el sistema educativo y falta de valores, hasta la antigüedad y tamaño de las unidades. Sin embargo, hay un factor primordial que influencia muchos comportamientos en este 'sistema': el sucio dinero. Más que el mismo dinero, lo importante es la forma en que este se obtiene y maneja, conocida (creo yo) por muchos: conductores y cobradores ganan por cada pasajero que llevan, y con eso obtienen sus ingresos y pagan todos sus costos (combustible, alquiler de vehículo, alquiler de ruta...). Asimismo, sin importar las denominaciones de empresas (cascarón) o líneas, en la práctica cada vehículo actúa como una empresa totalmente independiente de cualquier otro vehículo, y por ende compite con los demás por pasajeros.

Si las concesiones de ruta se otorgasen a empresas formales, con sus conductores y cobradores ganando sueldos fijos en lugar de ganar por pasajero, mucho cambiaría (en particular si cada ruta es monopólica, así no habría competencia entre empresas de una misma ruta, pero podría haber competencia entre distintas rutas con orígenes y destinos similares). ¿Qué actitudes podrían desaparecer con cambios como este?

El 'correteo'
Esto no necesita gran explicación. Hay pasajeros más abajo en la ruta, y subir a cada uno de ellos es como atrapar una monedita de oro.
Ejemplo gráfico
Fuente: MMGN
Pero al costado, aparece otra unidad de "Los Tigres de la 524", ávida por agarrar esas mismas moneditas. Las reglas del juego son sencillas: el primero en llegar, gana (un pasajero más). Por lo demás, se debe procurar no chocar ni atropellar a nadie (en lo posible). ¡Que comience el juego!

¿Cómo desaparecería? Pues es sencillo. Con sueldos fijos, las monedas estarían garantizadas: Si una unidad no recoge un pasajero, la siguiente unidad de la misma empresa lo hará; los ingresos irán no para cada unidad, sino para la empresa, que luego los repartirá en salarios a sus choferes y demás costos.

La tortuga / La escoba
Esta es la situación contraria. Un micro se encuentra solitario, fuera de hora pico, y con espacio de sobra al fondo. Entonces, disminuye la velocidad al mínimo posible, mientras el cobrador comienza a barrer con la mirada las veredas de las cuadras por venir, invitando a subir a cualquier cosa que se mueva ante la creciente impaciencia de los pasajeros.

¡Pasajero a la vista!
Fuente: SR
¿Cómo desaparecería? Recogiendo a estos pasajeros dispersos solo en paraderos. Si no ha llegado nadie al paradero aún, llegarán para cuando pase la siguiente unidad, y tendrán que esperar ahí. Pero en el sistema actual, hay que atraparlos a todos (mismo Pokemon), sin importar donde estén. De lo contrario, se los lleva el Gary Oak que venga detrás.

El llenador
"¡Todo Javier Prado, La Marina, Faucett! (repetir indefinidamente)". Esto se ve en los paraderos principales y más grandes, donde hay ¡un cúmulo de moneditas! Solo que no siempre están ahí; a veces, recién están llegando. ¡Pero llegarán! Y así, haciendo caso omiso a las protestas de los pasajeros, el chofer se planta durante diez minutos a la salida del paradero (bloqueándolo, por supuesto; si otro micro sale antes, es competencia para más adelante) mientras llena su unidad. Y como es la que está adelante de todos los demás, saldrá antes y es también la que los pasajeros verán primero (y más cerca); por ende los pasajeros preferirán subirse ahí. Atrás, se forma una cola que se rebalsa hacia afuera del paradero. Por lo tanto, los micros evitan ingresar y recogen pasajeros antes del paradero (obstruyendo la autopista Panamericana por ejemplo), o después del paradero. Esta actitud está relacionada con la siguiente:

El sapito
¡Todos quieren estar adelante! Nadie quiere hacer cola (ni estar atrás de la cola), pues los demás no lo harán, y se saltarán algunas posiciones hacia adelante, así implique atraversarse tres carriles de tráfico para lograrlo. El que está adelante, agarra más pasajeros y tiene el control sobre los de atrás (al no dejarlos pasar).  ¿El resultado?
Un ejemplo leve
Fuente: Imageshack
¿Cómo desaparecerían estas últimas dos? Nuevamente, en ese mundo alterno, el pasajero que no suba a una unidad, sería recogido por la que venga atrás, y todos los choferes y cobradores tendrían sus salarios sin importar esto. Ningún chofer tendría que esperar a llenar su micro: podría detenerse unos segundos, recoger a quienes estén ahí, y avanzar; ergo, nadie tendría que atravesarse para ser el primero de la fila, pues su turno para recoger llegará rápido.

Está demás explicar en detalle lo peligroso que puede resultar el 'correteo', y las pérdidas en tiempo que las otras actitudes mencionadas causan a los pasajeros de los micros, y a los conductores que vienen detrás. Un poco de formalidad como la sugerida al inicio podría hacer una gran diferencia, y facilitaría cambios de actitud de los partícipes del sistema. La Municipalidad ha planteado lograr una situación similar con su 'reforma del transporte'. Más allá de cualquier juicio de valor sobre la gestión municipal, esperemos que esto logre implementarse y dé los frutos esperados.

jueves, 13 de junio de 2013

Más redondeos

Como continuación al post anterior acerca de los óvalos y la forma de sus carriles, quisiera mencionar un tema relacionado: los mini-óvalos.

Algo así
Hasta donde conozco y recuerdo, no existe ningún "mini-óvalo" en Lima (ojo: no es lo mismo que un cul-de-sac al final de una calle, aunque puedan tener dimensiones similares). Estos se ubican usualmente en cruces de dos calles (por su tránsito más bajo que en una avenida) y solo tienen un carril alrededor de una pequeña isla central; son cruces pequeños pero suficientemente amplios como para permitir giros de 360 grados de cualquier automóvil (y normalmente tienen una isla central de baja altura para que un camión le pueda pasar encima incómodamente si no la puede rodear). La regla es sencilla: preferencia de paso para el que está en el óvalo. Se espera o se pasa de acuerdo a ello.

¿Ventajas? Pues, podrían evitarse los molestos rompemuelles o camellones para reducir velocidades; al existir una isla central que imposibilita un camino recto (y veloz), los conductores necesariamente tienen que bajar la velocidad para desviarse en un ángulo hacia la derecha al llegar al cruce, sin la molestia de tanto rebote, y luego rodear el mini-óvalo hasta su salida, en una sola fila (pues solo hay un carril).

A ver, ¿quién puede rodear esto a más de 50km/h? - Berkeley, CA

¿Otra ventaja? No hay que mirar para ambos lados para entrar al óvalo (particularmente ventajoso cuando hay baja visibilidad), solo a la izquierda, pues normalmente ninguna vía tiene preferencia; la preferencia la tiene quien esté dentro del óvalo. En esta ciudad, en que para el que tiene el rompemuelles y acelera el que tiene el Pare, mientras más sencillo mejor. Así también se reducen los accidentes, y los tiempos de espera excesivos para la vía que no tenga prioridad de paso originalmente.

¿Desventajas? En Lima, los cruces de calle suficientemente amplios como para ubicar un mini-óvalo son pocos. Además, tienen que ser adecuados para ello (cierto nivel de tráfico, y de giros). En Miraflores existen muchos cruces de calles de un tamaño adecuado, pero como son calles de un solo sentido, no es aplicable.

Un ejemplo perfecto se ubica atrás de la Universidad de Lima, en el cruce de las calles Osa Mayor y Orión: un cruce amplio donde se podría colocar una isla central y girar en círculos sin problema, con tráfico moderado en la calle preferencial que puede llegar a velocidades medianamente elevadas, y casi nula visibilidad para la calle que la cruza.

Esta esquina
No es buena idea mezclar pobre visibilidad con tráfico veloz, naturalmente. Se podría colocar rompemuelles pero, ¿para qué tanto molesto rebote cuando se puede tener unas vueltas cerradas pero fluidas?

¿Otra desventaja? Se critica que algunos podrían manejar de frente, sobre las islas centrales, sin parar, particularmente en Inglaterra donde pueden ser muy bajas o solo círculos pintados. Por ello, es importante que su altura sea suficiente como para disuadir a algunos de hacer esto (o que sea intransitable, pero esto complica a los camiones). También, el ancho de la isla debe ser tal que se requiera girar en un ángulo cerrado para evitarla, y reducir la velocidad para esto.
Un mini-óvalo inútil. En Inglaterra les manejan encima; ¿en Lima?

En donde es aplicable, un mini-óvalo bien diseñado puede hacer un cruce más seguro y más fluido, evitando paradas innecesarias, y moderando velocidades sin necesidad de utilizar rompemuelles de tamaños cada vez más masivos.

viernes, 7 de junio de 2013

Redondeando la idea: cómo mejorar los óvalos de Lima

Los óvalos pueden encontrarse en muchos puntos de nuestra ciudad. Los hay tranquilos, caóticos, apacibles, desordenados. Algunos, como el Óvalo Higuereta, pueden ser la pesadilla de conductores novatos, o de extranjeros no acostumbrados a manejar por nuestras rotondas, pero que no tienen problema utilizando las de sus países de origen. ¿Cuál es la diferencia? ¿Por qué tanto desorden aquí?

Es sencillo, podría decirse. Como podrá observar cualquier conductor limeño, hay muchos conflictos entre vehículos. Están aquellos que desean entrar a un óvalo, metiendo el carro a los que circulan en este; están los que desean salir, que meten carro a los que siguen circulando; o vice versa. En teoría, según el reglamento, "tiene prioridad de paso el vehículo que circula por [este] respecto al que intenta ingresar" pero claro, eso es solo en teoría; más acorde a la realidad es el simple "pasa el que mete carro". Y de la manera en que funcionan nuestras rotondas, esto es necesario.

En un mundo ideal, al querer salir uno de un óvalo, todos a la derecha deberían salir con uno simultáneamente, para no chocar con los que siguen girando que puedan estar del lado derecho; aquellos, a su vez, deberían mantenerse a su izquierda, seguir girando, y salir en grupito a la avenida de su elección de la misma manera. El resultado completo sería semejante a una espiral: trayectorias desde el centro hacia afuera. A veces puede observarse una aproximación a este comportamiento sincronizado, con las ocasionales ovejas negras de la derecha que quieren ir a la izquierda, o vice versa, cuando la presión grupal del conjunto va en dirección opuesta. Por supuesto, esto empeora cuando se mezcla con el tráfico que entra de otras avenidas, y no hay semáforo que regule turnos, como en el siguiente video (tendrán que disculparme por las vigas que decidieron atravesarse en mi toma al más vil estilo microbusero).



Con este video se puede argumentar que, sí, lo mejor es tener semáforos bien coordinados en los óvalos con grandes volúmenes de tráfico. (Que en aquel óvalo debería existir un by-pass o un túnel, bueno, probablemente sí, pero eso es tema aparte.) En efecto, en otros países como Inglaterra, o Estados Unidos, suele verse semáforos en las grandes rotondas. Pero el punto principal sobre el cual quiero llamar la atención no es el uso de semáforos, sino la forma de los carriles. Acá en Lima vemos que al centro hay una isla circular (usualmente con plantas, alguna estatua, y caminos por los que uno podría pasear tras esquivar a la muerte al tratar de llegar). Alrededor de esta, están los carriles, todos circulares; cada uno es un círculo concéntrico perfecto (cada uno dentro de otro(s)). Uno podría mantener el timón en cierta posición, quedarse dormido con el pie en el acelerador, y dar vueltas eternamente sobre el mismo camino sin salir nunca de un carril. Como ejemplo, el Óvalo Higuereta:

Círculos dentro de círculos... circuloception!

"Sí, eso ya sabía, ¿cuál es la novedad?" Paciencia, paciencia. Por supuesto, estos carriles circulares solo sirven para guiar a aquellos que circulan (heh) alrededor; a la hora de ingresar o tomar una salida, son irrelevantes; lo único relevante es atravesarse en estos y ver qué es lo que haga el grupo alrededor, la agresividad de los que están en 'curso de colisión', y qué tan caña sea uno.

Es aquí donde resulta curioso ver cómo funcionan muchos óvalos en otras partes del mundo. Esencialmente, es casi de la misma manera, pero en vez de estar atento al grupo alrededor para ver si uno tendrá que seguir la corriente o pelearse para llegar a donde quiere, uno solo tiene que escoger el carril adecuado, y seguir 'de frente' por este con la seguridad de que desembocará en el lugar a donde uno quiere ir. ¿Cómo? Veamos unos ejemplos. En primer lugar, van dos rotondas de Utrecht, en Holanda:



Puede ser difícil de notar, pero sigan con cuidado las líneas punteadas, y observen cómo se dirigen hacia una u otra vía, en relación a las flechas pintadas (definitivamente debe ser más sencillo de hacer desde el asiento del conductor). Para simplificarlo, veamos como ejemplo qué líneas debe tener en cuenta un conductor que va de norte a sur (en rojo), o de este a oeste (en azul) para guiarse:

De fácil visualización. Si se va a la izquierda, se toman en cuenta las otras líneas, por supuesto.
Se puede notar cómo los carriles ingresan y abandonan el óvalo, cómo se sobreponen, bifurcan y cruzan, para guiar los distintos flujos vehiculares desde diferentes direcciones, tal que se muevan de manera totalmente fluida y sin que existan conflictos (o 'cursos de colisión'). No hay círculos constantes donde dar vueltas eternas y nadie tiene que atravesarse a otro para ingresar o salir. Naturalmente, se utilizan semáforos (observen las líneas de parada) para que esto funcione y no haya caos.

"¡Pero en Lima no serviría; todos irían para cualquier lado desde cualquier lugar!" Bueno, esto no tiene por qué ser así si a la mayoría le resulta más conveniente solo seguir un camino trazado, con señalización adecuada y buen 'enforcement' por policías (o lo que está de moda: inspectores municipales). Más adelante veremos una solución más sencilla. Por ahora, observemos unos ejemplos más, fuera de Holanda, en que también se juega con los carriles.

A continuación, van dos ejemplos de Australia (las imágenes han sido invertidas para verse como si se manejara del lado derecho, para evitar confusiones):

Un ejemplo de Canberra, con los carriles saliendo como en una espiral

Un ejemplo de Melbourne (que puede servir de inspiración para arreglar el caótico óvalo de Arriola)

Finalmente, tenemos uno de Washington DC, el más parecido a nuestros óvalos de los mostrados:

Los carriles derechos salen como una espiral, pero también ingresan
En estos últimos ejemplos, los carriles no se entrecruzan tan visiblemente como en las imágenes de Utrecht (pues no hay rayas guiando a los vehículos que ingresan), pero sí hay flechas indicando la dirección a tomarse. Igualmente, se ve que los carriles salen o guían hacia las vías en vez de permanecer dando vueltas (la única excepción es el carril interno del ejemplo de Washington).

En los casos mostrados, salvando las diferencias, los conductores simplemente tienen que ubicarse en los carriles adecuados antes de ingresar (o al ingresar) a una rotonda, y estos deberían guiar a los distintos grupos de vehículos a sus respectivas salidas. Si esto se respeta y, además de esto, se tienen semáforos cuando hay alto tránsito, o se respeta la preferencia al ingresar en ubicaciones con bajo tránsito, los conflictos desaparecen: nadie tiene que atravesarse ni cerrar a nadie para salir a una vía o para seguir circulando hasta otra salida, ni para ingresar. Y si alguna 'oveja negra' se atraviesa, su falta es obvia: es más sencillo notarlo (y multarlo) como una excepción en un ambiente ordenado que en una situación caótica.

Pero, ¿hay alguna manera sencilla de lograr que se cumpla con el uso de un óvalo rediseñado bajo estos estándares, sin que algunos payasos den la contra? Nuevamente, los holandeses nos proporcionan inspiración:


Se puede colocar pequeños sardineles, o tal vez, 'rompemuelles lineales' que no impidan el paso pero que sean suficientemente empinados como para golpear carrocerías al pasar por ellos. Esto no debería ser utilizado en exceso. Más adecuado sería ubicarlos, por ejemplo, para separar los espacios en que solo se debe seguir hacia adelante, de aquellos donde solo se debe voltear (para evitar que el tráfico que gira se acumule en otras partes del óvalo y bloquee a los que siguen de frente). Ciertamente, hacer eso es preferible a adoptar soluciones más radicales, como esta:
Óvalo Monitor, con un corte posmoderno para voltear a la izquierda o producir choques de película
Fuente: La República
Felicito a los técnicos municipales por arriesgarse a implementar soluciones creativas (sin sarcasmos), pero esta me parece inadecuada. Una línea recta es el camino más corto entre dos puntos; proporciona también el menor espacio para almacenar tráfico que espere para girar a la izquierda antes que este se rebalse al resto del óvalo. Si se quiere mayor distancia (ergo, mayor espacio), se debería seguir la curvatura del óvalo (por ese pedacito de pasto); y si se quiere separar estos nuevos carriles de giro de los demás, se puede utilizar un murito, proporcionando un espacio de entrada para Las Palmeras (la avenida de arriba), y pintando los demás carriles para que salgan recto hacia Javier Prado en vez de formar círculos en torno al centro.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Bienvenidos

Bienvenidos a Lima En Tránsito. He creado este blog con el propósito de publicar ideas que forman parte de una afición personal concerniente a todo lo relacionado al tránsito en Lima. El caótico, lento y hasta riesgoso tráfico es un suplicio diario para todos quienes habitamos esta gran urbe, sin aparentes visos de solución. Sin embargo, las soluciones existen; tan solo es cuestión de aplicarlas a la ciudad (por parte de, digamos, autoridades municipales) con voluntad e inteligencia.

Pienso que se puede aprender mucho del manejo de tránsito en otros países, tanto de sus errores como de sus aciertos, y replicar las mejores prácticas en la ciudad. Por poner algunos ejemplos, se podría replicar lo mejor de las autopistas alemanas, los sistemas de bus suizos, la semaforización con sensores en Estados Unidos, las ciclovías holandesas o la disposición de carriles e intersecciones en cualquiera de estos países, adaptando todo esto a la realidad limeña y evitando repetir sus desaciertos. No hay razón por la cual no podamos moldear nuestra ciudad para mejor basándonos en sistemas que funcionan.

Pronto estaré publicando entradas con algunas ideas puntuales o generales al respecto. Sean libres de comentar; la crítica constructiva es bienvenida.